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¿Qué incluir en una sección de “Preguntas frecuentes” que realmente sirva?

¿Tus pacientes se hacen siempre las mismas preguntas? Tener una sección de preguntas frecuentes, bien nutrida, en tu web puede ayudarte a reducir el número de consultas por dudas y a posicionar en Google. En este artículo te damos las claves para que sea realmente útil.

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¿Cuántas veces has respondido al teléfono para contestar lo mismo una y otra vez? “Sí, atendemos con seguros”, “No, no es necesario tener volante médico”, “Sí, puedes pedir cita online”.

Probablemente, hayan buscado información en tu web y no hayan encontrado respuesta a sus dudas. La sección de Preguntas Frecuentes (FAQ), bien planteada, puede convertirse en una herramienta de marketing, fidelización y optimización de la atención al paciente. Y sí, además de ahorrarte llamadas repetitivas, puede ayudarte a atraer nuevos pacientes desde Google.

¿Por qué tu clínica necesita una sección de preguntas frecuentes?

Aunque parezca un detalle menor, una buena sección de preguntas frecuentes cumple tres funciones esenciales para cualquier clínica:

  1. Ahorra tiempo al equipo. Responder 20 veces al día la misma pregunta desgasta al personal y distrae de lo importante: atender bien.
  2. Mejora la experiencia del paciente. Cuanta más claridad tenga la persona antes de venir, más confianza genera tu marca.
  3. Mejora el posicionamiento web. Google adora las páginas con estructura clara, texto útil y formato pregunta-respuesta. Cada FAQ bien escrita puede posicionar como microcontenido en los resultados de búsqueda (los famosos snippets). Por ejemplo, si alguien busca “¿cuánto cuesta una primera visita al fisioterapeuta?”, y tu clínica tiene esa pregunta resuelta en su web, puedes aparecer directamente como resultado destacado.

Cómo construir una sección de preguntas frecuentes que realmente ayude.

Antes de ponerte a escribir, lo primero es entender qué tipo de dudas tiene tu paciente. ¡Sin inventártelo! Pregunta a tu equipo de recepción qué les consultan más a menudo, revisa los correos o mensajes de WhatsApp de pacientes y observa los comentarios que llegan por redes sociales.

Verás que se repiten los mismos temas: precios, seguros, duración de sesiones, accesibilidad, cancelaciones y alguna curiosidad puntual (“¿puedo venir con mi hijo?” o “¿tratáis también a embarazadas?”). Ahora hay que darles forma.

Clasifica las preguntas por temas

Divide la información en bloques:

Citas y reservas: cómo pedir cita, modificarla o cancelarla.

Tratamientos y servicios: cómo funcionan, cuánto duran, si duelen, si hay contraindicaciones…

Precios y seguros: si trabajas con mutuas, precios aproximados, si se puede pagar con tarjeta, etc.

Ubicación y logística: dónde está la clínica, si hay parking, si hay ascensor o acceso adaptado.

Primeras visitas: qué llevar, cuánto dura, si hay que llegar antes.

Esta estructura clara facilita que el usuario encuentre rápido lo que busca y que Google entienda la jerarquía del contenido.

Habla como si tu paciente estuviera delante.

En el momento de escribir, ¡no te creas Cervantes! Hazlo igual que hablas con ellos en la consulta, de tú a tú, de forma cercana y sencilla. Nada de florituras. ¡Sé directo! “Si tu seguro te pide volante médico, tráelo el día de la cita. Si no estás seguro, consúltanos antes y te ayudamos.” Así quedará mucho más claro y entenderán la respuesta a su pregunta.

Las preguntas que más convierten

Cuando hablamos de “preguntas frecuentes”, en realidad estamos hablando de puntos de fricción en el proceso de decisión, es decir, intentar eliminar los obstáculos o dudas que hacen al paciente dudar de si ir o no a tu consulta.

Un paciente indeciso puede transformarse en paciente activo con solo leer una frase que le aporte seguridad.

Por ejemplo:

“¿Qué pasa si no puedo acudir a mi cita?”, alivia la culpa y evita el abandono.

“¿Cuánto dura el tratamiento?”, aclara expectativas.

“¿Puedo pagar con Bizum o tarjeta?”, resuelve un problema práctico que muchos dan por hecho.

Tu sección de FAQ también es marketing

Utilizar el apartado de preguntas frecuentes para vender sin parecer que vendes es una técnica de marketing que puedes implementar. ¡Sin pasarte!

Nos referimos a un tipo de venta sutil y que, por supuesto, tenga relación con lo que estés explicando en la FAQ.

Cada respuesta puede incluir un enlace a reservar cita, descargar información o leer más sobre un tratamiento. No es una llamada a la acción forzada, sino una invitación natural a seguir avanzando.

Por ejemplo: “La primera sesión de psicología dura entre 50 y 60 minutos. Puedes reservar cita directamente desde aquí.”

De la web al día a día

Dentro de tu estrategia de marketing, puedes utilizar el contenido de las preguntas frecuentes para nutrir tus redes sociales, newsletter u otro tipo de comunicaciones. Es decir, puedes utilizar alguna pregunta típica, que tenga muchas visitas y crear un reel con contenido que le haga referencia.

¡Empieza a crear tu sección!

Tener una buena sección de preguntas frecuentes ayudará a que el personal de recepción no esté respondiendo siempre las mismas dudas. Además, conseguirás mejorar la experiencia del paciente y te posiciona mejor en buscadores como Google.

Pero hay algo más, transmites cercanía porque cuando alguien busque sus dudas y vea que tienes la respuesta, sentirá una conexión y que entiendes las cosas como él.