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¿Por qué mis pacientes no reservan cita?

¿Tienes la sensación de que estás perdiendo posibles pacientes por algún motivo? Quizás te encuentren, pero les falte información y tengan dudas acerca de qué servicios das, qué precios, etc., y esto les eche para atrás y no acaben reservando cita. En este artículo te contamos cómo detectarlo y ponerle solución.

imagen_¿Por qué mis pacientes no reservan cita?

Hay pacientes que están a un clic de reservar cita y aun así no lo hacen.

Han buscado una clínica, han leído tus servicios, han mirado reseñas y quizá incluso han abierto el formulario de contacto. Pero no llegan a cerrar una cita para ir a visitarte. Y aunque sabemos lo que estás pensando, no, no siempre es por el precio, ni la competencia… Tratándose de temas relacionados con la salud, muchas veces no toman esa decisión porque tienen dudas que no han podido resolver visitando tu web o tus publicaciones en redes sociales. Preguntas como: “¿Será para mí?”, “¿cuánto cuesta?”, “¿me dolerá?”, “¿me van a entender?”, “¿y si no funciona?”.

La decisión de pedir cita empieza mucho antes del formulario.

¿Cuándo crees que es el momento más importante para la captación de pacientes? Lo más habitual es pensar que cuando te llaman por teléfono, te mandan un WhatsApp o rellenan un formulario. Pero la realidad es que la decisión empiezan a tomarla mucho antes.

En el momento en que esa persona nota una molestia que no se termina de pasar, cuando alguien le recomienda acudir a un profesional o cuando le pregunta a ChatGPT si eso que tiene es “normal” o debería prestarle más atención.

Por ejemplo, una persona con dolor cervical puede pasar días buscando en internet antes de reservar cita con un fisioterapeuta. Lee artículos sobre contracturas, consulta vídeos, pregunta a conocidos, compara clínicas y revisa reseñas. Está buscando seguridad para poder tratar su problema.

Las dudas más habituales que frenan la reserva de cita.

Aunque dependiendo del dolor y el problema del paciente habrá una serie de dudas concretas y propias de la especialidad que lo trate, hay una serie de dudas que se repiten de forma habitual. ¿Lo mejor que puedes hacer? Identificarlas e intentar darles respuesta tanto en tu web, blog, redes sociales, etc., para que así ese paciente que esté buscando información la encuentre y sumes puntos.

“No sé si este tratamiento es para mí”.

Si le hablas al paciente como si tuviese un doctorado en medicina, ¡mal vamos! Si no entiende realmente para qué sirve el tratamiento, cuándo se recomienda o qué tipo de problema puede resolver, le estamos creando más dudas e inseguridades.

Por lo que, en lugar de explicar solo qué es el servicio, te recomendamos que expliques cuándo puede necesitarlo. Así, podrá verse reflejado o no y reconocer si es lo que necesita.

Por ejemplo: “Este tratamiento puede ayudarte si llevas semanas con dolor lumbar, notas rigidez al levantarte o has dejado de hacer ejercicio por miedo a empeorar”.

“No sé cuánto me va a costar”.

¡La pela es la pela! El precio es algo que a los pacientes les gusta saber antes de pedir una cita. Y no siempre porque busquen lo más barato, sino porque necesita organizarse y tener conocimiento de algo que puede “afectar” a su economía. ¿A que a ti te genera desconfianza un restaurante que no pone precios en la carta de comida que tiene colgada en la web? ¡Pues eso!

Esto no quiere decir que tengas que publicar una tarifa cerrada para cada servicio, ya que, si alguno depende de una valoración previa, es más difícil cuantificarlo.

Por ejemplo: “Tras la primera valoración, te explicaremos qué tratamiento necesitas, cuántas sesiones aproximadas podrían ser necesarias y qué opciones de pago tienes disponibles”.

No estás dando un precio cerrado, pero estás reduciendo la incertidumbre y eso al paciente le gusta.

“Me da miedo que me duela o que sea incómodo”.

Cuando tienes algún problema de salud, el miedo es lo primero que aparece. Miedo al dolor, al diagnóstico, a la vergüenza…

Transmitir seguridad a tus pacientes será primordial, pero ¡cuidado!, no te pongas la zancadilla a ti mismo y prometas que todo será fácil o indoloro si no puedes garantizarlo, solo para que agenden contigo.

Lo importante es que les expliques cómo se les acompaña en el proceso. Por ejemplo: “Antes de comenzar, te explicaremos cada paso y resolveremos tus dudas. Nuestro objetivo es que te sientas cómodo durante todo el proceso.”

“No sé qué profesional me atenderá”.

Tener en la web o en redes sociales fotos de tus profesionales explicando su especialidad y área de cada uno generará confianza y resolverá muchas dudas a tus posibles pacientes. A la gran mayoría les transmite tranquilidad el hecho de poner cara a las personas que están al otro lado de la clínica.

No hace falta que te vengas arriba y escribas biografías larguísimas. Basta con explicar quién es cada profesional, qué experiencia tiene, en qué está especializado y cuál es su forma de trabajar.

Cómo resolver estas dudas con marketing en clínicas.

Crea páginas de servicio más claras y humanas.

Es momento de plasmar todo lo que hemos comentado anteriormente en la página de cada servicio. ¿Qué es lo que debería tener?

Qué problema ayuda a resolver ese servicio.

- Para qué tipo de pacientes está indicado.

- Cómo es la primera visita.

- Qué puede esperar el paciente durante el proceso.

- Preguntas frecuentes sobre precio, duración, dolor o resultados.

- Una llamada a la acción clara para pedir cita.

Esta disposición no es buena solo para que los pacientes resuelvan sus dudas, sino también para el posicionamiento en buscadores. Sí, sí, como lees.

Google y las diferentes herramientas de inteligencia artificial, como ChatGPT, tienen en cuenta los contenidos más útiles, específicos y que están escritos con el objetivo de resolver dudas reales.

¿Te gustaría que tu clínica apareciese en los resultados cuando alguien busque “cómo saber si necesito un psicólogo”? Optimiza los contenidos de tu página de servicio.

Usa las reseñas para responder objeciones reales.

Las reseñas de tus pacientes son oro puro; no nos cansaremos de decirte lo importantes que son. No solo porque aportan prueba social, sino porque muchas veces ayudan a resolver dudas que tienen otras personas.

Una reseña que dice “me explicaron todo con mucha calma” puede ayudar a un paciente nervioso. Una que menciona “pude financiar el tratamiento” puede tranquilizar a quien tiene dudas económicas. Una que destaca “me sentí escuchada desde el primer momento” puede ser decisiva para alguien que ha tenido malas experiencias previas.

Echa un vistazo a este artículo de Archivex y da respuesta a la pregunta: ¿Cómo incentivar a mis pacientes para que dejen reseñas positivas?

Responde preguntas frecuentes con contenido útil.

Las preguntas frecuentes son otro de los aspectos más importantes que debe tener tu web y que te va a ayudar tanto a mejorar el posicionamiento SEO como a resolver esas dudas e incertidumbres que suele tener todo el que acude a tu clínica.

No tienen por qué ser preguntas específicas de los diferentes tratamientos, sino esas que siempre acaban saliendo en la recepción.

- ¿Cuánto dura una sesión?

- ¿Puedo cambiar o cancelar mi cita?

- ¿Aceptáis seguros médicos?

- ¿Puedo pedir cita online?

Hace unas semanas publicamos un artículo en el que hablábamos sobre qué incluir en una sección de preguntas frecuentes que realmente sirva. ¡No te lo pierdas!

Facilita la reserva de cita.

¿El teléfono no para de sonar y no te da la vida para responder todas las llamadas? ¿Y si por eso estás perdiendo citas?

Nunca vas a saber cuántas de las llamadas que no puedes responder son pacientes que llamaban para pedir una primera cita y se han quedado sin ella por no poder contactar contigo.

Implementar las citas online es facilitarles la vida, y eso te lo van a agradecer desde el primer minuto. Si a esto le sumas que, una vez la tengan, le mandas un recordatorio unos días antes y haces seguimiento, ¡tienes el camino hecho!

¿Tienes tu perfil creado en Doctorideal y además trabajas con Archivex como software de gestión clínica? Puedes activar las citas online y se vinculará directamente con tu ficha y tu agenda.

Resolver dudas también es cuidar al paciente.

Cuando una clínica comunica bien, no solo consigue más reservas: también cuida al paciente desde antes de la primera visita.

Explicar el tratamiento, quién le atenderá, qué puede esperar, cuánto puede costar y cómo reservar ayuda a reducir dudas y generar confianza.

Si tu clínica responde con cercanía y claridad, estará más cerca de convertir una visita web en una cita real.