¿Llegan pacientes a la web de tu clínica, pero no dan el paso de contactar o pedir información? Puede que no estén encontrando la información que necesitan o que el lenguaje sea demasiado técnico y poco cercano. En este artículo analizamos qué elementos debe tener sí o sí la web de una clínica para generar confianza, resolver dudas y acompañar al paciente.
¿Cuántos esfuerzos pones para que tu personal de recepción sea el mejor y crear buenas sensaciones en las personas que acudan a pedir información a tu clínica? Probablemente, sí, y no es algo malo, pero se te está olvidando algo: antes de acudir a tu centro, muchos pacientes ya han tomado una decisión, con solo visitar tu web.
En unos segundos, la persona que ha visitado tu web ya se ha hecho una impresión sobre tu profesionalidad, tu forma de trabajar y sobre si puede confiar en ti. ¡Y aquí no hay equipo de recepción que les retenga!
Por lo que si eres de los que tienen en la cabeza, que no es más que un escaparate informativo para ti, ¡estás muy equivocado! Es el paso que ayudará a que un paciente curioso, con una necesidad, se anime a pedir cita.
¿Qué debe tener tu web para captar la atención y retener a los visitantes?
Elegir dónde tratar algo relacionado con la salud no es como echarlo a cara o cruz entre tus restaurantes favoritos.
Un paciente que entra en la web buscando un profesional en el que poner la salud en sus manos, y habitualmente suele pasar por alguna de estas situaciones:
• Dolor físico o malestar persistente
• Miedo a un diagnóstico
• Dudas sobre si será bien tratado
• Incertidumbre económica
• Experiencias previas no muy buenas
Si hiciste la web hace unos cuantos años y crees que es suficiente porque es bonita y hecha por un profesional... ¡Hay que cambiar la perspectiva!
No es necesario que tu web incluya inteligencia artificial o que parezca que viene del futuro, en cuanto a diseño. Pero sí que es necesario que transmita, que está actualizada y que hay un criterio y orden en cuanto a la información.
Los colores mal combinados, las tipografías recargadas, etc., generan confusión en el paciente y hacen que se pregunten: “¿Si esto está así, cómo estará lo importante?” Y estamos seguros de que a ti te ha pasado en alguna ocasión con alguna web.
En el sector salud, el diseño comunica profesionalidad, cuidado y rigor, aunque no lo diga explícitamente.
Frases como “somos líderes”, “tratamos a cada paciente de forma personalizada” o “contamos con los mejores profesionales” ya no convencen a nadie si no van acompañadas de ejemplos reales.
El paciente quiere saber:
• Qué haces exactamente
• Para quién es tu clínica
• Cómo trabajas
• Qué puede esperar
Cuando no encuentra respuestas claras, aparecen las dudas; por eso es importante acompañar los textos de fotos reales de los pacientes, opiniones verídicas o casos de éxito.
¿Cuántas veces te ha pasado que en una web no sabes dónde está el inicio o ese producto que te había gustado, pero se ha esfumado? Pues esa sensación es la que puedes generar. Para solventarlo, tu web debe entenderse sin esfuerzo y el usuario no tiene que pensar demasiado.
Si un paciente entra buscando fisioterapia deportiva y acaba leyendo sobre podología infantil porque no ha sabido orientarse, algo falla.
Si quieres que tu web genere confianza, opta por poner:
• Menús claros
• Páginas bien diferenciadas por servicios
• Textos pensados para personas, no para profesionales. Háblales con profesionalidad, pero como si estuviesen tomando un café contigo en el bar de enfrente.
Entrar a una web y no entender nada no es algo que motive al usuario a solicitar una cita o pedir más información. Es inevitable que utilices ciertos tecnicismos del sector, pero es importante no abusar, ya que puedes llegar a crear distancia con el paciente, en vez de la confianza que buscas.
Puedes incluir una sección de FAQs, en este artículo explicamos qué incluir en una sección de preguntas frecuentes que realmente sirva.
¿A quién no le gusta poner cara a la persona que va a tratarle la contractura o esas manchas tan raras que le han salido en la piel? Uno de los errores más comunes es esconder al equipo o presentarlo de forma fría y superficial.
Por eso, para transmitir confianza, es interesante que en la sección “equipo” de tu web muestres fotos reales del personal, compartas sus nombres y especialidades y un poquito de su trayectoria profesional explicada con cercanía.
Por ejemplo: “María es fisioterapeuta especializada en suelo pélvico y lleva más de 10 años ayudando a mujeres a recuperar su bienestar tras el parto. En consulta es cercana, clara y muy práctica.”
Como hemos contado anteriormente, las opiniones de otros pacientes aportan garantías de seguridad y confianza a aquellos que llegan a tu web buscando información. Puedes integrarlas de diferentes formas:
• Testimonios reales en formato vídeo o texto en tu blog.
• Enlazar a Google Reviews u otras plataformas
• Responder de forma profesional a las valoraciones. Aunque parezca algo obvio, dar una contestación a esa persona que ha dejado su opinión sobre tus servicios no es algo que todo el mundo haga. Y si tienes algún que otro hater, debes responderles igualmente, siempre desde el respeto y la educación, pero en ningún caso borrarlo, ya que no todo el mundo es tan perfecto de tener solo opiniones de 5 estrellas.
“Mira este artículo sobre qué hacer si un paciente se queja en redes sociales”
Especialmente desde la entrada en vigor del RGPD, los pacientes son más sensibles a cómo se gestionan sus datos. No pongas formularios sin avisos o páginas que generen inseguridad.
¡Pónles fácil que contacten contigo! No es necesario que escondas en el footer la dirección, el teléfono o los horarios. Es recomendable que añadas una sección al menú en la que agregues este contenido, que esté visibile y accesible a los futuros pacientes.
Vender, vender y vender. Quizás ese sea tu mantra para poder así generar beneficios y poder invertir en mejores servicios o productos para tu centro; y es una muy buena visión, pero... Generar contenido que eduque, explique y acompañe a los pacientes desde antes de visitarse es algo que no puedes dejar de lado.
Contar con artículos bien trabajados sobre dudas frecuentes de pacientes te ayudará a posicionar la web en Google y en herramientas de IA, pero además transmite autoridad y cercanía.
Ejemplos de contenidos que funcionan muy bien:
• Qué esperar en la primera sesión
• Cuándo acudir a un especialista
• Mitos frecuentes sobre determinados tratamientos
El paciente siente que sabes de lo que hablas y que no tienes prisa por venderle nada.
Un ejercicio muy útil es revisar la web con una mirada externa. No como profesional del sector, sino como ese paciente que llega por primera vez, con dudas y con necesidad de sentirse seguro.
Responde a preguntas como:
• ¿Queda claro qué tipo de clínica es y a quién ayuda?
• ¿Se entiende fácilmente qué hacer después de entrar en la web?
• ¿La sensación general es de cercanía, orden y profesionalidad?
Si al recorrer la web encuentras algo que te chirría, probablemente también le esté pasando a los usuarios que acceden a ella. ¡Modifícalo!
La web de tu clínica no es un escaparate bonito, es una herramienta estratégica de captación y fidelización. Una web que transmite confianza reduce llamadas innecesarias, mejora la conversión y filtra mejor a los pacientes que llegan a consulta.
¡Empieza a revisar la tuya!
Sabemos que dirigir una clínica no es fácil. Hay días en los que no te da tiempo a levantar la cabeza entre pacientes, personal, números y decisiones importantes. Pero hay algo que muchas veces se queda fuera de ese esfuerzo diario: que los potenciales pacientes sepan que existes.
Jennifer Martín
En un mundo donde todos tenemos presencia online, contar con una página web no solo es imprescindible, es muy necesario. Eso sí, hay un detalle que juega un papel fundamental en la atracción de los pacientes: las reseñas y valoraciones.
Miranda Bravo
¿No consigues muchas reservas por la web de tu clínica? Quizás no sea agradable para el usuario, no tenga mensajes con los que se sientan identificados o no les dé confianza. Realizar un Test A/B te permitirá ver qué cosas funcionan mejor y hacer cambios basados en datos reales.
Jennifer Martín